El fenómeno de las drogas ha experimentado en los últimos años un profundo proceso de transformación, en paralelo a la evolución de las sociedades desarrolladas. En España, en la actualidad, las drogas están vinculadas a la cultura del ocio, a diferencia de lo que sucedía en los años 80, donde el consumo de drogas, fundamentalmente de heroína, estaba asociado a la marginalidad y a la delincuencia.
La heroína ha sido sustituida por sustancias como el cannabis, la cocaína o el éxtasis, combinadas entre sí o mezcladas con alcohol y tabaco. Este cambio de las sustancias también se ha acompañado de nuevos patrones de consumo. Estamos ante consumidores cada vez más jóvenes, perfectamente integrados en la sociedad, que consumen con fines recreativos y socializantes y para quienes estos consumos son actos triviales cuyos riesgos desdeñan.
Las guías son una herramienta importante para transmitir información útil sobre los efectos y las consecuencias del uso de drogas. España, al igual que otros países de nuestro entorno europeo, como Francia, Italia, Reino Unido, y otros muchos más, ha recurrido a la edición de guías, dirigidas a la población general como instrumento para proporcionar información veraz y consistente, basada en la evidencia científica, pero con un lenguaje cercano y de fácil comprensión.
Esta guía está centrada en seis sustancias: alcohol, tabaco, cannabis, cocaína, drogas de síntesis (nombre con el que se agrupan distintos tipos de drogas) y heroína.
En ella se aporta información sobre los efectos y riesgos que produce su consumo, los aspectos epidemiológicos e, incluso, se aclaran algunos mitos muy extendidos sobre el consumo de las diferentes sustancias psicoactivas.
Los datos epidemiológicos proceden de las dos grandes encuestas estatales sobre uso de drogas en España que realiza, cada dos años, la Delegación de Gobierno par el Plan Nacional sobre Drogas: Encuesta Domiciliaria (EDADES) dirigida a la población general de 15 a 64 años y Encuesta Escolar (ESTUDES) dirigida a estudiantes secundarias de 14 a 18 años de edad.
Además pretende dar respuesta a preguntas como: ¿puedo detectar precozmente el consumo de drogas en mis hijos?, ¿cuáles son los signos de alarma?, ¿qué debo hacer si sospecho que mi hijo consume?... también incluye otros apartados sobre cuestiones de especial relevancia, como son los factores de protección frente al consumo de drogas y aquellos elementos que pueden suponer un mayor riesgo.
Por último, el texto dispone de un cuadro sinóptico que resume los aspectos fundamentales relacionados con las drogas que aquí se abordan, así como una relación de direcciones útiles de organismos públicos que se ocupan de la atención a las drogodependencias.