Tras quince años de vigencia, el Plan Nacional sobre Drogas necesitaba adecuarse a la realidad siempre cambiante de las drogodependencias, sobre todo dadas las transformaciones tan importantes que ha experimentado este fenómenos en los últimos años.
Por otro lado, los compromisos internacionales adquiridos por España también nos obligaban a ello. Así, la XX Sesión Extraordinaria de la Asamblea General de Naciones Unidas, celebrada en junio de 1998, aprobó una declaración en la que se pedía a todos los Estados la elaboración de estrategias nacionales para conseguir una serie de objetivos centrados en dos fechas: los años 2003 y 2008.
De acuerdo con todo lo anterior, la Delegación del Gobierno para el PNSD decidió elaborar un documento donde se recogiesen de forma clara y precisa las metas y objetivos a alcanzar en esas fechas en las diferentes áreas de intervención del Plan.
En la elaboración de ese documento, denominado Estrategia Nacional sobre Drogas han participado todos los Planes Autonómicos, habiendo colaborado asimismo diversos órganos de la Administración Central y Organizaciones no Gubernamentales del sector. La Estrategia Nacional fue aprobada por Consejo de Ministros, mediante Real Decreto en diciembre de 1999. La Estrategia Nacional que, constituye una auténtica puesta al día del Plan Nacional sobre Drogas aprobado en 1985, tiene unas características que se puden resumir en diez puntos:
1.Un plan participativo e integrador
Se trata de un Plan que está abierto a la participación del conjunto de las Administraciones Públicas, instituciones y sectores de la sociedad interesados por los problemas de las drogas y que integra la totalidad de las estrategias necesarias para enfrentarse a este fenómeno: desde la prevención, rehabilitación e inserción de los afectados hasta el control de la oferta de drogas.
2. Un plan global
El nuevo Plan Nacional sobre Drogas aborda el fenómeno de las drogas desde una perspectiva global, lo que supone incorporar todas las sustancias que puedan ser objeto de uso y abuso, con especial atención al alcohol y al tabaco.
3. Generalización de la prevención escolar
El Plan prioriza la prevención como la estrategia más importante para enfrentarse al problema de las drogas y tiene muy en cuenta los consumos de carácter recreativo de fin de semana. Propone una prevención basada fundamentalmente en la educación y en la utilización saludable del ocio por los jóvenes. Para ello, se propugna una generalización de los programas preventivos a toda la población escolar, superando las actividades aisladas y puntuales y priorizando los grupos de alto riesgo.
4.Prevención en el medio laboral
Se promueve el establecimiento de acuerdos de colaboración entre los Planes Autonómicos sobre Drogas y las organizaciones sindicales y empresariales, semejantes al ya existente en el plano nacional y dirigidos a promover la prevención de drogodependencias en el ámbito laboral.
Estos programas priorizarán los sectores de producción y los colectivos de trabajadores en situación de riesgo y también aquellos cuyo desempeño laboral pueda suponer un riesgo para terceros conductores de vehículos de servicios públicos, profesionales de la seguridad, etc.
5. Normalización de la asistencia a los drogodependientes
Un objetivo fundamental del nuevo Plan Nacional sobre Drogas consiste en normalizar las redes asistenciales a drogodependientes integrándolas de forma coordinada en los Sistemas Públicos de Salud y Servicios Sociales. Los diferentes recursos que formen parten del denominado Sistema de Asistencia e Integración Social de Drogodependientes, sean públicos o privados, tienen que estar debidamente autorizados y/o acreditados y se deben caracterizar por su profesionalización, interdisciplinariedad y fácil accesibilidad. Este sistema continuará incidiendo en los programas de reducción de daños e incorporará estrategias para abordar el tratamiento de los problemas relacionados con el alcohol, las nuevas drogas y los nuevos patrones de consumo.
6. Plena cobertura asistencial
Según este nuevo Plan, el Sistema Nacional de Salud garantiza la plena asistencia ambulatoria a los drogodependientes en el ámbito de su Comunidad o Ciudad Autónoma y dentro del área de salud de su residencia. Igualmente, contempla que cumplidas las necesidades de cobertura universal asistencial, se preste especial atención a las desigualdades y muy especialmente a aquellos colectivos de drogodependientes que no contacten con las redes asistenciales.
7.Integración laboral de los drogodependientes
Se proponen medidas concretas que faciliten a las personas con problemas por el uso de drogas -en proceso terapéutico o no- su incorporación a la sociedad en calidad de miembros activos de la misma. A estos efectos, los Planes Autonómicos sobre Drogas y los municipios de más de 20.000 habitantes tendrán programas de formación y empleo normalizados o específicos para drogodependientes. Estos programas se llevarán a cabo en colaboración con las agencias públicas de empleo.
8. Investigación y formación
Se creará el Instituto Nacional de Investigación y Formación sobre Drogas, dependiente de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas. Desde este Instituto se promoverá la puesta en marcha y consolidación de equipos estables de investigación y se definirán las áreas de actuación preferente en esta materia. De igual modo, se velará por la idoneidad y adecuación de los contenidos en la formación tanto de profesionales como del voluntariado. Se contempla una formación organizada en tres niveles: de pregrado, de postgrado universitario y de actualización o reciclaje.
9.Observatorio Español sobre Drogas
El nuevo Plan Nacional sobre Drogas desarrolla las posibilidades del Observatorio Español sobre Drogas impulsando nuevos sistemas de información y evaluación. Asimismo, se constituirán Observatorios sobre Drogas en la totalidad de las Comunidades Autónomas.
10. Control de la oferta
El control de la oferta ilícita de drogas se potenciará a través de tres ejes fundamentales:
Adecuación del marco normativo a las actividades de tráfico de drogas y blanqueo de bienes producido por el mismo.
Coordinación y potenciación de las unidades especializadas de investigación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Incremento del control del tráfico de drogas a pequeña escala en determinados lugares y épocas del año que registren un especial aumento de esta actividad.